Juan Pablo II y los Legionarios
Héctor Apolinar Dossier Politico
Dia de publicación: 2014-02-17
Algunos analistas nacionales e internacionales responsabilización al entonces papa Juan PabloII de haber protegido al afamado pederasta, Marcial Maciel, fundador y director de la órden de los legionarios de cristo, a sabiendas de sus perversas y reprobables abusos contra jovencitos adherentes de esa órden religiosa.
Son bien conocidos los enormes excesos cometidos por ese delincuente que debió ser juzgado por crímenes contra la Humanidad.
No tengo información de primera mano, es decir, del interior del Vaticano para afirmar o negar tal cuestionamiento contra Juan Pablo.
Tiendo a rechazar tal acusación con base a su trayectoria pastoral antes y durante su papado. Estudié detenbidamente su trayectoria personal y religiosa en Polonia, leí algunos de sus libros y conferencias, y me informé de su participación en los trabajos del Concilio Vaticano II, en los que tuvo un papel importante en favor de algunas de las ideas que ahí se adoptaron.
Gracias a un amigo polaco que vivió en México, Jerzy Skoryna, conocí al sindicato Solidaridad y apoyé varias de sus acciones. Posteriormente, gracias a él, tuve la oportunidad de mantener una respetuosa relación epistolar con Juan Pablo.
Creo que él hizo importantes aportaciones para la renovación de la Iglesia católica, sobre todo en materia pastoral, pero también en materia teológica y que se atrevió a dialogar con la cultura moderna "no creyente", sin condenar.
Es especial celebré el diálogo de Juan Pablo con figuras como B.B. King, con otros artistas modernos y con raperos norteamericanos, entre otras muchas cosas.
Soy consciente de que en su pontificado hubo fallas o insuficiencias, pero que esas fallas se venían arrastrando desde la crisis de vocaciones y de creyentes que se inició en la década de los sesentas del siglo XX que diezmó las filas de sacerdotes y alejó a muchos del cristianismo.
Juan Pablo fue un papa pensante, educado en filosofía (Max Scheler), en literatura-- fue actor de teatro y poeta--. De joven fue capturado por los nazis y llevado a un campo de trabajos forzados. Es decir, conoció de lleno el infierno del nazismo y lo sufrió en carne propia, como lo sufrió la nación polaca.
Sin embargo, la Iglesia católica nunca aceptó el dominio del partido comunista y de la entonces Unión Soviética sobre Polonia.
Juan Pablo, entonces sacerdote en Cracovia, fue seguidor del cardenal Stefan Wyszyński, quien encabezó la resistencia contra el dominio soviético y comunista, por lo que fue encarcelado varios años.
Fue la rebelión del sindicato Solidaridad, lidereado por Lech Walesa, la que puso en jaque el dominio del partido comunista sobre Polonia, que finalmente llevó a su caída, con la tolerancia de Mijail Gorbachov, presidente de la Unión Soviética.
La crisis política en Polonia condujo-- junto con otros factores-- a la democratización del bloque soviético, lo que condujo a la más grande transformación política de Europa desde la post guerra, misma que no se puede explicar sin la actividad desarrollada por la iglesia polaca y, en particular, por el papado de Juan Pablo II.
¿Toleró Juan Pablo II las actividades de Marcial Maciel? Mi punto de vista personal es que no lo hizo, pues fue el cardenal Ratzinger, que fungió como la mano derecha de Juan Pablo, quien le dio el golpe final a la orden, sacundiéndola e interviniéndola.
Sin embargo, no dudo que los Legionarios de Cristo hayan dado jugosos sobornos a altos prelados de la Iglesia católica como se ha señalado en los medios de información internacionales y nacionales. Más no creo que Juan Pablo II estuviera metido en eso. En lo que él estaba metido de lleno era en la transformación de la Iglesia católica en el mundo y en la democratización de Europa fuera del comunismo.
Lo que no le alcanzó a llevar a cabo fue la caída del muro en occidente.

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