Descubrimiento de la
bahía por Eusebio Francisco Kino
Eusebio Kino te soñó a su paso por esta tierra,
Bajo el fuego ardiente del agosto infame,
cuando todo cede al calor perenne,
y resuena el cascabel de la serpiente fiera.
En el delirio del verano sonorense
de Trento sus montañas
vislumbraste
tú, que germánico fuiste.
Entre cactus y pitahayas, venados y lebreles,
aquella noche arribaste acompañado por tus fieles
Ures seguidores.
No como extraviados barcos
a desconocido puerto,
sino por exactas latitudes celestiales
sino por exactas latitudes celestiales
llegaste a íntima bahía, hecha de volcánicos fragores.
Descubrir tierras incógnitas
creíste
para el severo dios de tu Compañía, pero al instante
comprendiste
que nada, la verdad, nada descubriste,
sino que a cumplir llegaste el día prefigurado
que Dios te había asignado.
Héctor Apolinar
Enero de 2007
